VIAJAR EN MOTO

Viajar siempre es bueno. Por ocio, se entiende. Hay una frase que dice: “Viajar es la única inversión que verdaderamente enriquece tu alma” y desde que la leí la tengo grabada en la mente. Siempre he pensado que conocer otras gentes, otras culturas, abre la mente. Personalmente me encanta viajar, sea donde sea y de la forma que sea. Si fuese de esos afortunados a los que les sale el dinero por las orejas y no tienen otra cosa que hacer en la vida que gastárselo, seguramente no tendría una mansión. Lo más seguro es que me pasase el día visitando lugares nuevos.

Viajar en motoFormas de viajar hay muchas, y por suerte he probado unas cuantas: avión, tren, autobús, coche propio, coche de alquiler, furgoneta llena de colegas adolescentes en busca única y exclusivamente de fiesta… y estancias de lo más variado: campings, hoteles normales, buenos, mejores (de lujo nunca he probado), hoteles malos, hoteles MUY malos, hostales cutres, bed and breakfast de los que no sabes si vas a salir vivo… vamos, variado. Pero hay una forma que desde la primera vez que la probé (y no hace mucho, la verdad) me enganchó de una forma especial: viajar en moto.

Me suele costar explicar qué es exactamente lo que tiene de especial, pero sin duda lo es. Podría recurrir a los tópicos de “la libertad, el sentir el entorno…” pero es algo más. Algo que hace que incluso bajo el mayor aguacero tú vayas sonriendo dentro del casco. Puede que todo parta de la filosofía con la que se realiza un viaje en moto, y es que cuando uno usa el coche para viajar lo normal es usarlo “para llegar” mientras que la moto la disfrutas también “mientras vas”. Y precisamente por eso siempre se suele elegir otro tipo de carreteras, en su mayoría secundarias, entre pueblos, escapando del encierro que sufren los coches entre las vallas de las autopistas, lo que te hace conocer pueblos semiabandonados que sólo conocen sus escasos habitantes, embalses que aparecen de la nada, bosques llenos de vida…

Los preparativos

En mí caso si pudiese cogería la moto el primer día de vacaciones y simplemente marcharía sin rumbo fijo. Pero por desgracia siempre me toca viajar (por lo menos en cuanto a viajes largos se refiere) en agosto, y en esas fechas siempre corres el riesgo, dependiendo de la zona en la que estés, de no encontrar sitio para dormir, o si lo hay, que el precio sea desorbitado. Y como el bolsillo de uno no da para eso, siempre organizo mis viajes con las paradas fijas desde el primer día, y también con las ruta que voy a seguir de un sitio a otro metidas en el GPS. Una buena opción que muchos utilizan es llevar tienda de campaña, pero yo siempre viajo con “paquete” y eso hace que llevar tienda sea complicado por tema de espacio. Aparte que viajando en moto, que en el fondo cansa, soy de los que prefiere una cama cutre que el mejor saco del mundo. Por la noche necesito descansar, no dejarme la espalda sobre una esterilla.

Libros de viajesEste detalle implica que el viaje no empiece el día que sales, sino mucho antes. Hay que decidir destino, documentarse bien sobre él, lo cual requiere su tiempo (no es lo mismo ir 4 días a una gran ciudad que recorrer un país), decidir ruta, dividir esa ruta en etapas diarias, ver qué se puede ver en cada ruta, y buscar alojamiento donde quieres que termine cada etapa (en nuestro caso con que el sitio esté limpio nos vale por muy cutre que sea).
Vamos, que yo por lo menos entre revisar las webs de turismo de la zona donde vaya, alguna guía específica, otra guía motera donde ver las mejores carreteras, Google Maps, la Wikipedia y foros o blogs de viajes en moto… me puedo tirar un mes perfectamente para planificar todo. Pero es otro plus añadido: así el viaje dura más. Además es algo que me encanta. A lo mejor mi vocación era montar una agencia que organice viajes y me acabo de enterar.

El equipaje

Maleta vacíaAquí también hay una diferencia brutal con otro tipo de viajes, y es el espacio. Me imagino que los que hayan viajado alguna vez en bici sabrán a qué me refiero, porque ellos suelen andar igual o peor. En cualquier viaje lo que metes en las maletas sigue siempre la teoría de los gases, que se expanden ocupando todo el espacio. Da lo mismo que te vayas 2 días o 20. Llenarás la maleta que uses sea del tamaño que sea. Y al final muchas veces vuelves a casa con todos los “porsiacaso” sin usar. Pues viajando en moto hay que evitar todos esos “porsiacaso” e ir siempre a lo útil. En la moto el espacio es el que es. En nuestro caso, dos maletas de 35 litros cada una, un baúl que siempre intento que vaya vacío para meter los cascos cuando paramos, la bolsa sobre-depósito donde suelen ir los trajes de agua, la cámara, algo de comida, papeleo, guías y demás, y el pequeño espacio que hay bajo el asiento del pasajero, que aunque parezca un hueco insignificante me permite llevar el aceite de la cadena, el kit reparapinchazos, el kit de herramientas, el candado, unos trapos… vamos, que ya da de sí.

Dicho ésto estoy convencido de que más de uno (sobre todo más de una) estará pensando que jamás viajará en moto sólo por el tema equipaje. Yo que nunca he sido de llevar excesiva ropa de viaje me adapto sin problemas, y lo más sorprendente es que mi mujer también. De hecho ahora cuando vamos a algún lado en coche o avión y llevamos maleta, siempre quedan huecos porque nos sobra espacio. La costumbre.

EquipajeAl viajar dos, cada uno tiene su maleta y la gestiona a su gusto, y aunque pueda parecer poco espacio si se aprovecha bien da para mucho. Después de varios viajes ya le tienes pillado tanto el truco que parece que las maletas van creciendo. Incluso en el propio viaje con los días parece que tienes más espacio. En mi caso, haciendo recuento y para demostrar que bien aprovechado el espacio da bastante de sí, suelo llevar algo como esto: un par de zapatillas, un pantalón vaquero, pantalón corto, gallumbos (5 o 6 que suelo ir limpiando) y calcetines (igual que los gallumbos), camisetas (hasta 10-12), alguna sudadera, una toalla de esas de Decathlon de microfibra que ocupan poco, y dependiendo de las zonas a las que vayamos, camisetas y mallas térmicas. Ah, y el neceser, y todos los cargadores del móvil, la cámara, los intercomunicadores, el GPS…

Además solemos usar un enoooorme truco que leí en un foro de moteros, que no es otro que llevar toda la ropa dentro de bolsas de congelados, de esas que tienen zip y se cierran prácticamente al vacío. Suelen costar 2 duros en los chinos y hay de muchos tamaños. Maleta llenaCon eso consigues varias cosas: por un lado si doblas bien la ropa y la colocas adecuadamente dentro de las bolsas, no se te arruga y aguanta perfecta todo el viaje. Además si la presionas bien antes de cerrarlas se quedan sin aire, ahorrando mucho espacio. Por otro lado, puedes sacar y meter cosas fácilmente porque al ir todo en prácticos paquetes no se te desmorona nada, y encima es más fácil encontrar lo que buscas.  Y por último, si por lo que sea entra agua en las maletas (sólo me han entrado unas gotas una vez y fue porque el aguacero era brutal) la ropa sigue seca. Vamos, como decía, un inventazo.

Otro detalle es la obsesión que te entra por el espacio. Me he llegado a comprar unas zapatillas sólo por lo poco que ocupan, o recopilar botes y más botes de esos que ahora se usan para llevar geles de ducha en aviones, que tienen un tamaño perfecto para unos días y así te evitas llevar el bote grande que siempre ocupa un huevo.

El viaje

Una vez tienes todo preparado: rutas, hoteles, equipaje y moto a punto, empieza el viaje. Un viaje, repito, diferente porque por lo general no consiste en “llegar” a algún sitio, sino también simplemente en “ir”. Vamos, que el objetivo no es disfrutar del destino final, sino de todo el viaje. Y en la moto se disfruta y se siente, para bien y para mal. Que hace calor, pasas calor debajo de la ropa de cordura y el casco, que aquí no hay aire acondicionado. Que hace frío… pues o te metes buena ropa debajo o te hielas, que las bajas temperaturas se multiplican una barbaridad en moto. Que pasas por un prado recién segado, lo hueles. Que pasas por un vertedero, también. TODO se siente más, lo bueno y lo malo. Pero si te gusta, lo bueno lo disfrutas al 100% y lo malo… casi ni lo notas. Incluso cuando vas bajo un aguacero con tu traje de agua puesto que casi no te puedes ni mover, disfrutas del golpeteo de las gotas de lluvia en la pantalla del casco o las notas sobre tu cuerpo a través de todas las capas de tela.

Motero en la playaAparte de la carretera en sí, siempre se visitan lugares, y ahí también tienes cosas buenas y malas. La buena es que por lo general si vas a visitar algo, es que es un sitio popular y siempre hay gente, por lo que aparcar suele ser complicado… menos en moto, que siempre hay un hueco por cualquier sitio. La mala, que cuando te paras puedes estar visitando una playa… vestido completamente de cordura negra y bien forrado. El año pasado estuvimos por Normandía, visitando varias de las playas del desembarco, y a veces parecíamos extraterrestres ahí en medio con tanta ropa. Pero siempre te cruzas con algún motero más que va como tú, te miras el uno al otro, sonríes y te saludas.

Otra cosa buena de la moto en un viaje es la agilidad. No es lo mismo recorrer por ejemplo los Alpes, una zona generalmente con bastante tráfico, carreteras no muy anchas y con mucha curva y pocos sitios donde adelantar, y hacerlo en una moto o en un coche. Si vas en moto y pillas una autocaravana, a la mínima oportunidad de adelantar, gracias a la aceleración, te despìdes de ella en nada. En coche es probable que te pases kilómetros circulando detrás suyo a 40 km por hora. Además, y esto va a sonar a chino a muchos de los que estén leyendo, en gran parte de Europa las motos se respetan, y cuando te acercas a un coche que va lento, él mismo se arrima al arcén y te deja pasar. Incluso te da el intermitente para avisarte del mejor momento para hacerlo. Se podría decir que ellos piensan algo parecido a “tú que puedes, pasa”, mientras que en este nuestro querido país cuando una moto se acerca a un coche el que va enlatado piensa “por mis cojones que tú no pasas”. Cosas de mentalidad.

Alpes moteros

Y el caso es que eso te facilita la vida. Yo he estado metido en Francia en un atasco y he visto cómo se generaba, gracias a los conductores de coches, un carril extra para que las motos pasasen. Aquí haces eso, y alguno intenta meter el morro del coche fijo.

Y por último, la moto tiene otra gran utilidad en un viaje, y es que cuando llegas a tu destino es mucho más fácil dejarla donde sea. No sólo a la hora de usarla para visitar la ciudad o la zona en la que estés alojado, sino también a la hora de llegar al hotel. Da lo mismo que tengas el hotel en pleno centro de una ciudad, siempre hay algún sitio cerca para dejarla, e incluso algo que he notado es que la gente de hoteles (sobre todo hoteles pequeños y hostales) muchas veces te ofrecen “un hueco” en su garaje personal, o te dejan meter varias motos en un aparcamiento cerrado. Y encima por lo general gratis. Un chollo.

Viajes imprescindibles

Como ya he comentado al principio de este largo post, yo no llevo mucho tiempo viajando en moto (4 años) pero en este tiempo he podido recorrerme España de norte a sur y de este a oeste, dar la vuelta a todo Cerdeña, toda la zona de los Alpes Italianos, Suizos y Franceses, recorrer Bretaña y Normandía… vamos, que no me quejo. Pero hay ciertos viajes “obligatorios” para cualquier motero, y lo más curioso es que algunos de ellos no me llaman nada la atención.

Cabo NorteLos moteros europeos dicen que el viaje por excelencia es Cabo Norte. En esa obsesión del hombre por llegar siempre al extremo de los continentes, Cabo Norte se ha convertido en un destino habitual de las dos ruedas en busca del punto más septentrional del continente europeo. Personalmente… vale, no voy a negar que no me llame, pero es cierto que hay que pegarse una pechada de kilómetros por autopistas para llegar allí, lo que para mí le resta gracia. Soy de los que no toca autopistas si no son absolutamente necesarias, pero desde España al famoso cabo noruego hay unos 5.000 km y si intentas hacer lo mismo por carreteras secundarias… se pueden convertir en muchos más, y sobre todo muuuuucho más tiempo viajando. Vamos, que yo haría el viaje si tuviese tiempo (dos meses por ejemplo) y la pasta necesaria para ello. Pero ir por ir, sólo por llegar a ese punto, no me llama. Yaaaa, ya sé que los paisajes son espectaculares por allí arriba, pero… tengo otros paisajes igual de espectaculares más cerca.

Otro de esos destinos imprescindibles, sobre todo para nosotros por su cercanía, dicen que es Marruecos. Éste no es que no me llame, sino todo lo contrario porque por lo que he visto es precioso, pero tiene un problema y es que para disfrutarlo a fondo necesitas una moto bien preparada para carreteras y caminos de todo tipo, por lo que tendría que cambiar de moto y buscar una trail. Así que dudo que sea un destino próximo para mí, que el cambio de moto no entra en mis planes a menos de que toque la lotería esa a la que nunca juego.

Alpes - StelvioProbablemente sea por mi obsesión por las montañas, pero el tercer destino más anhelado por los moteros es probablemente mi favorito: los Alpes. Ahí sí he tenido la suerte de estar, y repetiría cada año sin dudarlo. Soy un enamorado de los montacos, y allí otra cosa no, pero montes hay, enormes todos, y con unas carreteras llenas de curvas que quitan el sentido. Me pasé 15 días como en un sueño, subiendo y bajando puertos, en un entorno precioso y con sonrisa de gilipollas en la cara todo el rato. De hecho este año toca recorrer la zona austriaca de los Alpes y ya estoy babeando sólo de pensarlo.

Cambiando de continente también hay viajes de ensueño como la Ruta66 que recorre Estados Unidos de lado a lado, aunque ésta también me genera ciertas reticencias, porque pese a que recorre lugares preciosos, está formada en su mayoría por laaaaaargas rectas, y eso en moto, me aburre. O la Panamericana, que atraviesa casi todos los países del hemisferio occidental del continente americano. Esa me llama más, aunque son unos 25.000 km. Casi nada.

Y para terminar, comentar que hay más viajes interesantes (me llama mucho por ejemplo atravesar Reino Unido desde el sur hasta Escocia, o zonas como Croacia o Polonia), pero muchas veces no hace falta irse tan lejos para disfrutar de un bien viaje en moto. Tengo un gran recuerdo por ejemplo del viaje que hicimos el año pasado siguiendo el Camino de Santiago desde Vitoria a Santiago de Compostela, terminando en Finisterre. Una ruta preciosa que recorre lugares que poco tienen que envidiar a muchos otros.

NOTA: Se me olvidaba comentar un detalle: como ya he dicho antes me suele costar bastante preparar los viajes, así que para andar tranquilo y que luego no me pille el toro por cargas de curro empiezo con tiempo. Pues bien, a estas alturas (en realidad desde la semana pasada, finales de Abril) ya tengo preparado todo el viaje que haré en Agosto a Austria. Con rutas, reservas de hoteles, tracks GPS, etc. Vamos, que como veis empiezo con tiempo, jeje…

Anuncios

Acerca de Iker

Diseñador 3D, profesor de 3DS Max y fotógrafo esporádico. Loco por cualquier cosa con botones o que se apellide digital, y cómo no... también por el mundo de las dos ruedas. Ah, y baskonista!

Publicado el 7 mayo, 2013 en Motos, Viajes y etiquetado en , . Guarda el enlace permanente. 6 comentarios.

  1. ¿En la moto no es qué? ¡No me dejes con la duda! ¡Esta noche no duermo! :P

  2. Iker lo as clavado, así es y así exactamente pienso yo,es mas, me voy a atrever a decir que a veces disfruto mas trazando las rutas,hospedaje, repostajes y comida del viaje,que el viaje en si…
    De hecho,ya que no puedo salir mas de lo que quisiera yo,me he permitido el lujo de preparar viajes a algunos de los amigos y de hecho ellos mismos al siguiente año repiten y me dan “el toque”.
    Este articulo….de 10

    • Yo reconozco que disfruto MUCHO haciendo preparativos. Buscando rutas atractivas, cambiando de idea sobre el plano cada 5 minutos… es entretenido de cojones. Y te hace viajar mucho antes de irte.

      Gracias por la lectura! ;-)

  3. hola muy bueno …que moto usas? yo tambien soy motorutero..! soy de Venezuela y para el a#o. próximo estare de vuelta x toda suramerica … aqui hay rutas y destinos interesantes …!

    • Mi moto actual (la cual va a tener que durar mucho, que no estoy para cambios) es una Honda CBF600S. Para mí una moto ideal, ya que la uso a diario para moverme por ciudad y también en viajes… =)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: